TESTIGOS DE JESUCRISTO

Por: Rafael Aguirre

 

TÍTULO: TESTIGOS DE JESUCRISTO

TEXTO: (Juan 1:6-13) «Vino un hombre llamado Juan. Dios lo envió 7 como testigo para dar testimonio de la luz, a fin de que por medio de él todos creyeran. 8 Juan no era la luz, sino que vino para dar testimonio de la luz. 9 Esa luz verdadera, la que alumbra a todo ser humano, venía a este mundo.

10 El que era la luz ya estaba en el mundo, y el mundo fue creado por medio de él, pero el mundo no lo reconoció. 11 Vino a lo que era suyo, pero los suyos no lo recibieron. 12 Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios. 13 Éstos no nacen de la sangre, ni por deseos naturales, ni por voluntad humana, sino que nacen de Dios

 

INTRODUCCIÓN

Dios les bendiga hermanos. Hoy en día muchos se dicen ser seguidores de JESUCRISTO, o, testigos de JESUCRISTO. ¿Será que en realidad es a ÉL al que anuncian y proclaman? Veamos que nos dice la Palabra si en verdad somos lo que decimos o vivimos de la manera que ÉL nos llamó. Trataremos los siguientes puntos:

 

1.     TRASFONDO

2.     HUBO UN HOMBRE

3.     TESTIGOS DE CRISTO

4.     COMO SER UN TESTIGOS DE CRISTO

 

LECCIÓN

 

1.     TRASFONDO.

 

a.      Al comienzo de este capítulo vemos que comienza hablando del Verbo de Vida, JESUCRISTO, la Segunda Persona de la Trinidad. Enseñándonos Su existencia desde toda la eternidad vs. 1 y 2.

 

                                                             i.      «En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. 2 Él estaba con Dios en el principio.»

 

b.     Lo que fortalece nuestra fe en CRISTO, debido a que entendemos que ÉL es Hijo eterno de DIOS Y el verdadero Mesías Salvador del mundo, como dice San Juan 3:16.

 

                                                             i.      «Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.»

 

c.      Entonces podemos ver la existencia de JESUCRISTO, desde toda la eternidad no solamente en su encarnación, sino que, también vemos que ÉL es Eternamente, debido a que EL VERBO ya existía en el principio antes de que el mundo comenzara existir.

 

                                                             i.      También vemos su coexistencia con el padre en el vs. 1.

 

1.     «En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios.»

 

                                                           ii.      Es decir, estaba con DIOS desde toda la Eternidad.

 

2.     HUBO UN HOMBRE. (Juan 1:6-7) «Vino un hombre llamado Juan. Dios lo envió 7 como testigo para dar testimonio de la luz, a fin de que por medio de él todos creyeran.»

 

a.      Juan El Bautista fue el más grande de los Profetas, y fue el mensajero privilegiado que fue enviado para preparar el camino del Mesías de acuerdo a la palabra de Dios.

 

                                                             i.      Esto lo podemos encontrar en el libro de Mateo 3:3.

 

1.     «Juan era aquel de quien había escrito el profeta Isaías: «Voz de uno que grita en el desierto: “Preparen el camino para el Señor, háganle sendas derechas.”»

 

b.     Claramente, Juan El Bautista fue enviado por Dios para preparar el camino para Jesús.

 

                                                             i.      También el libro de Malaquías nos da un poco de más luz sobre este pasaje, veamos Malaquías 3:1. 

 

1.     «El Señor Todopoderoso responde: «Yo estoy por enviar a mi mensajero para que prepare el camino delante de mí. De pronto vendrá a su templo el Señor a quien ustedes buscan; vendrá el mensajero del pacto, en quien ustedes se complacen.»

 

                                                           ii.      Ya que aquí encontramos al verbo de vida JESÚS enviado por DIOS, y a la voz que clama en el desierto (Juan el Bautista) anunciando aquel a quien DIOS envió para darnos vida eterna en un Nuevo Pacto, sellado con la sangre de JESUCRISTO.

 

                                                        iii.      Dejándonos en claro de que Juan el Bautista no era el enviado, sino que, Juan era testigo de esa Luz que vino al mundo, o sea, El Verbo que se hizo carne.

 

1.     Proclamando a gran voz, llamando al arrepentimiento por medio de su testimonio, como buen testigo.

 

2.     De aquel que daría su vida en la cruz del calvario para darnos vida eterna.

 

                                                         iv.      Esto nos lleva a entender y comprender la importancia de ser de buen testimonio, de manera que reflejemos a quien anunciamos y así seamos buenos TESTIGOS DE CRISTO     

 

3.     TESTIGOS DE CRISTO. (Juan 1:8-9) «Juan no era la luz, sino que vino para dar testimonio de la luz. 9 Esa luz verdadera, la que alumbra a todo ser humano, venía a este mundo.»

 

a.      La figura de Juan el Bautista tuvo mucha importancia para los judíos, debido a lo que las escrituras hablaron de él y la función que tendría en anunciar al Mesías en una forma excepcional.

 

                                                             i.      Cuya misión fue anunciar y testificar de aquel que vendría después de él.

 

                                                           ii.      Sin olvidarnos del parentesco directo con JESÚS que Juan tenía, lo que hacía más evidente su testimonio delante de los demás.

 

b.     Esta palabra testimonio, que según el diccionario Strong[i] es Martureo, que nos habla de una persona que está firme y que habla con autoridad, dando sin doblez su testimonio de lo que él mismo contempló.

 

                                                             i.      Ese era el trabajo de Juan el Bautista, quien nunca sobrepasó los límites de su llamado.

 

c.      Hoy en día vemos como muchos que se dicen ser testigos de CRISTO, proclamando un evangelio diferente donde lejos de presentar a JESUCRISTO como Salvador y SEÑOR, ellos también se proclaman salvadores.

 

                                                             i.      Predicando su «testi rollo»,[ii] y pura filosofía humana, y lo único que hacen estos falsos es meter discordia en el Evangelio y divisiones.

 

d.     Hermanos, la Biblia nos advierte claramente sobre estas cosas, de quienes son los verdaderos TESTIGOS DE CRISTO.

 

                                                             i.      Los que anuncian la palabra de verdad, bien trazada, dándole la gloria a DIOS solamente.

 

                                                           ii.      Nosotros solo somos vaso y siervos inútiles llamados a anunciar las buenas nuevas de salvación.

 

e.      Veamos algunos textos donde se nos advierte de los falsos testigos y maestros:

 

                                                             i.      (Proverbios 6:19) «el falso testigo que esparce mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos

 

                                                           ii.      (Mateo 7:15) «Cuídense de los falsos profetas. Vienen a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos feroces. 16 Por sus frutos los conocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los cardos

 

                                                        iii.      (1 Timoteo 4:1-2) «El Espíritu dice claramente que, en los últimos tiempos, algunos abandonarán la fe para seguir a inspiraciones engañosas y doctrinas diabólicas. 2 Tales enseñanzas provienen de embusteros hipócritas, que tienen la conciencia encallecida

 

f.       Podemos encontrar miles de ejemplos sobre los falsos testigos y falsos maestros que, con su verborrea o diarrea verbal, no solo engañan a las personas, sino que, los desvían de la verdad, del verdadero testimonio que es JESUCRISTO EL VERBO ENCARNADO.

 

                                                             i.      Por otra parte, la Biblia también nos enseña cómo podemos ser buenos testigos fieles agarrados de la mano del SEÑOR.

 

4.      COMO SER UN TESTIGO DE CRISTO.  (Juan 1:10-14) «El que era la luz ya estaba en el mundo, y el mundo fue creado por medio de él, pero el mundo no lo reconoció. 11 Vino a lo que era suyo, pero los suyos no lo recibieron. 12 Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios. 13 Éstos no nacen de la sangre, ni por deseos naturales, ni por voluntad humana, sino que nacen de Dios. 14 Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros. Y hemos contemplado su gloria, la gloria que corresponde al Hijo unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad

 

a.      Analicemos estos versículos para darnos cuenta, como la Biblia nos enseña lo que tenemos que hacer, para ser buenos testigos.

 

                                                             i.      Recordemos primeramente que la Palabra de DIOS es nuestro manual de vida, donde podemos acudir confiadamente, ya que DIOS no es hijo de hombre para que mienta ni hijo de hombre para que se arrepienta.

 

                                                           ii.      Y por consiguiente su palabra es confiable 100 %.

 

b.     Conociendo entonces que la Palabra es verdadera, ¿qué debemos hacer?

 

                                                             i.      Reconocer que DIOS es Todopoderoso creador de los cielos y de la tierra.

 

                                                           ii.      Aceptar y creer en el Sacrificio de JESUCRISTO en la cruz del calvario para perdón de nuestros pecados, y, por consiguiente, librarnos de la condenación eterna y a su vez darnos vida eterna juntamente con ÉL.

 

1.     (JUAN 3:16-18) «Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.17 Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él. 18 El que cree en él no es condenado, pero el que no cree ya está condenado por no haber creído en el nombre del Hijo unigénito de Dios.» 

 

                                                        iii.      Vivir una vida en santidad y obediencia guiados por su SANTO ESPÍRITU.

 

                                                         iv.      Porque una vez que hemos dejado que la palabra entre a nuestras vidas y nos ha confrontado y nos ha hecho saber que somos pecadores, entenderemos como la Palabra es viva y eficaz en nuestro diario vivir. Vemos Hebreos 4:12.  

 

1.     «Ciertamente, la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón.» 

 

c.      Entonces vemos la necesidad de no solo tener una intimidad con DIOS para expresarle nuestros problemas, sino que, en la importancia de leer Su Palabra conocemos más de ÉL y de su perfecta voluntad para nuestras vidas.

 

                                                             i.      Viviendo vidas que le agraden a ÉL y le den gloria y alabanza con nuestro testimonio y testificando al predicar su santo evangelio.

 

                                                           ii.      Hermanos, la vida cristiana es hermosa, tampoco es fácil, pero vivir de manera y a la manera de cómo CRISTO nos enseña en Su Palabra, podremos SER TESTIGOS DE JESUCRISTO.

 

d.     Si tú no has hecho la decisión de recibirle como Salvador y SEÑOR de tu vida para ser libre de la condenación eterna, y poder ser ese testigo fiel no solo aquí sino, que también en la eternidad.

 

                                                             i.      Te invitamos hoy a hacer esa decisión en tu vida, llevando a tu hogar esas buenas nuevas de salvación a tu hogar o familia y ellos también reciban a través de su propia decisión haber escuchado de lo que tú les has testificado y contemplado con tus propios ojos, así como Juan el Bautista y tantos otros lo han hecho, como nos lo enseña Juan 1:14.

 

1.     «Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros. Y hemos contemplado su gloria, la gloria que corresponde al Hijo unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.»

 

 

 

 

 

 

Conclusión

 

Oremos…

 

 

*Toda referencia Bíblica sin otra indicación, ha sido tomada de la Biblia Nueva Versión Internacional.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Notas:

 

[i] James Strong, Concordancia Exhaustiva de la Biblia. Editorial Caribe.

[ii] Dicho Mexicano.