Jul
15
Filed Under (Consejos de la Palabra) by admin on 25-04-2007

Por Zobeida Brito

Lucas 11:33-36 «Nadie enciende una lámpara para luego ponerla en un lugar escondido o cubrirla con un cajón, sino para ponerla en una repisa, a fin de que los que entren tengan luz. Tus ojos son la lámpara de tu cuerpo. Si tu visión es clara, todo tu ser disfrutará de la luz; pero si está nublada, todo tu ser estará en la oscuridad. Asegúrate de que la luz que crees tener no sea oscuridad. Por tanto, si todo tu ser disfruta de la luz, sin que ninguna parte quede en la oscuridad, estarás completamente iluminado, como cuando una lámpara te alumbra con su luz.»

Mientras que una multitud lo rodeaba para escuchar su plática, El Señor Jesús usó esta ilustración para hacerse entender de los presentes. El ojo es el medio del cuerpo para recibir la luz. Si el ojo está sano, entonces uno puede recibir y usar plenamente la luz.

Pero si el ojo está dañado por algún padecimiento que obstaculiza la visión, entonces prevalece la oscuridad y uno no puede ver para caminar ni trabajar.De la misma manera, cuando el ojo espiritual de una persona se enfoca en el Señor, poniendo todo su interés, en hacer la voluntad de Dios, entonces la luz de su Palabra entra en su espíritu para producir bendiciones, frutos, y salvación.De la misma manera, cuando el ojo espiritual de una persona se enfoca en el Señor, poniendo todo su interés, en hacer la voluntad de Dios, entonces la luz de su Palabra entra en su espíritu para producir bendiciones, frutos, y salvación.Gálatas 5:22-23 dice: «En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad. Humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas.»

Mis amados hermanos y hermanas en Cristo nuestro Señor, es importante que cada creyente examine su vida para estar seguro de que sus ojos espirituales sean tan sanos que en realidad el evangelio pueda santificarlo y renovar su vida interior, y preguntarse si responde a la enseñanza o a la lectura de las Escrituras con un Espíritu que ama a Dios.

Y sino es así, entonces hay que ir de rodillas a los pies del Maestro y pedirle que el Espíritu Santo renueve su vida.

Que Dios los bendiga.

Hermana Zobeida Brito.

***Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia Nueva Versión Internacional***



Jul
02
Filed Under (Consejos de la Palabra) by admin on 25-04-2007

Por Zobeida Brito

«Te exaltaré mi Dios, oh Rey, y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre. 2Todos los días te bendeciré, y alabaré tu nombre eternamente y para siempre.

3Grande es el SEÑOR, y digno de ser alabado en gran manera; y su grandeza es inescrutable. 4Una generación alabará tus obras a otra generación, y anunciará tus hechos poderosos.

5En el glorioso esplendor de tu majestad, y en tus maravillosas obras meditaré. 6Los hombres hablarán del poder de tus hechos portentosos, y yo contaré tu grandeza.» (Salmo 145:1-6)

Me encanta como el salmista da comienzo a este hermoso salmo, exaltando y proclamando al Dios grande y Todopoderoso al que reconocía como su Señor y Rey.

El Rey David, seguramente meditando en todas las ocasiones en que Dios lo había librado de las manos de sus enemigos. El sabía que Dios tenía un  propósito para su vida,

Yo meditaba  en cada palabra, cada verso que salía de un corazón agradecido. El Salmo contiene (26 versos ) y en cada uno de ellos podemos ver su dependencia del Señor

Y proclama que de generación a generación celebrarán sus obras. Hasta nuestros días, y las que han de venir.

Siguiendo la lectura, el verso 8, «Clemente y compasivo es el SEÑOR, lento para la ira y grande en misericordia.» ¿Han  tenido Uds. Queridos Hermanos(as) lectores, del Consejo de la Palabra  de Dios, esta experiencia en sus vidas? Yo soy la primera en decir  que sí, Dios ha sido más que misericordioso conmigo y mi familia.

Hemos probado de su amor y de sus bondades, hemos experimentado el nuevo nacimiento, el vivir una vida bendecida, y seguridad en Jesucristo nuestro Salvador y Dios.

Dice el verso (9) «El SEÑOR es bueno para con todos, y su compasión, sobre todas sus obras.» Amen. Recuerde que Dios tiene un propósito para su vida.

Que Dios los bendiga,

Hna Zobeida Brito

*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia de las Américas.*