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Aug
05
Filed Under (Consejos de la Palabra) by admin on 25-04-2007

Por Zobeida Brito

«¿Cómo puede el joven llevar una vida íntegra? Viviendo conforme a tu palabra.» «En mi corazón atesoro tus dichos para no pecar contra ti.» (Salmo 119:9;11).

Siendo que he recibido pedidos de oración por jóvenes que se sienten confundidos, desanimados y sin tener una idea de qué camino tomar en su vida, he decidido escribir este pensamiento. Estamos conscientes de lo difícil que es para nuestra querida juventud que tiene que enfrentarse a un mundo hostil. Ejemplo, ir a diario a la escuela donde es posible tengan luchas para guardar su testimonio como jóvenes que han decidido servir al Señor.

A veces el decidirse por estudiar una carrera es un conflicto para ellos. Para otros se les hace difícil mantenerse en el camino del Señor. Para otros quizás sea el someterse a lo establecido por mamá y papá , las reglas a seguir en el hogar. El Salmista hace la pregunta y a continuación da la respuesta: “Viviendo conforme a tu palabra” Cómo pueden los creyentes mantener su vida pura, resistiendo a las influencias inmorales que caracterizan el ambiente impío en el cual viven. Hablando en sentido general. La segunda estrofa de este salmo enumera las siguientes ocho maneras, una en cada versículo:

( 1) Tomando la decisión de permanecer fiel a la Palabra escrita de Dios por el resto de su vida.
(2) Buscando al señor en oración.
(3) Aprendiendo de memoria la Palabra de Dios.
(4) Pidiendo la dirección de Dios.
(5) Pronunciándose abiertamente en favor de la verdad de Dios.
(6) Alegrándose y deleitándose en lo que dice.
(7) Considerando el resultado de los caminos de Dios frente a los caminos del mundo.
(8) No estando nunca demasiado ocupado para leer y estudiar la Palabra de Dios. La Palabra de Dios representa tanto su revelación en general como sus mandamientos y promesas. Queridos jóvenes que el Señor les guíe a toda verdad, no hay nada mas hermoso que seguir a Cristo y vivir una vida consagrada para servirle de todo corazón. Recuerda que cada día que respiramos es un milagro de Dios, a quien le debemos el existir.

Que Dios los Bendiga, hermana Zobeida Brito.

**Toda referencia bíblica es tomada de la Biblia Nueva Versión Internacional**



Jul
29
Filed Under (Mensajes) by admin on 25-04-2007

ME HE MANTENIDO EN LA FE

Por Zobeida Brito

He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, me he mantenido en la fe.”
(2 Timoteo 4:7-8).

Hace tres años atrás asistimos a la celebración de graduación de los estudiantes de la Universidad que completaron sus estudios, Chapman University en California.

Entre los que se encontraba nuestra querida nieta Annette. Había regocijo en la familia y gratitud a Dios por ese momento tan especial para Annette . El Anaheim Convention Center comenzó a llenarse de familiares y amistades de los estudiantes. Los flashes de las cámaras de fotografía y las cámaras de videos se hacían notar. Llegaron el momento de la entrega de diplomas, los silbidos, aplausos, gritos de júbilo culminaron hasta el final del programa, y a mi mente vinieron las palabras recopiladas escritas por el Aposto Pablo en su segunda Epístola dirigida al joven Timoteo: He peleado la buena, batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.

Pablo, se sentía comprometido con el joven Timoteo al que menciona como amado hijo en el verso 2, del capítulo 1, de Segunda de Timoteo. Su hijo espiritual al que trataba de ayudar con sus consejos, preparándolo para aquella difícil y larga carrera que él había escogido como predicador del evangelio de Jesucristo. Pablo lo exhorta a ser un buen soldado de Jesucristo. Un obrero de valor.

Nosotros damos gracias a Dios, por los jóvenes de nuestra congregación que se esfuerzan por prepararse secularmente y espiritualmente para el servicio al Señor. Annette a sus veintidós años terminó su primera parte de la carrera que ella escogió, porque hay un llamado de Dios en su vida para el ministerio. Hoy en día ella está dirigiendo como líder al grupo Juvenil en nuestra iglesia. La Gloria sea para nuestro Dios.

La iglesia de Jesucristo, el pueblo de Dios, si usted no lo sabía está en un maratón corriendo la carrera para alcanzar la meta que cada cristiano sabe que de ello depende recibir su galardón, dado por nuestro Señor, al terminar nuestra vida terrenal y llegar a la mansión celestial que cada hijo de Dios tiene reservada. Y después de todo, recibir la corona de la vida.

“Por lo demás me espera la corona de justicia que el Señor, el juez justo, me otorgará en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que con amor hayan esperado su venida.” (2 Timoteo 4:8).

Que Dios les bendiga ricamente.

Hermana Zobeida Brito.

**Toda referencia bíblica es tomada de la Biblia Nueva Versión Internacional**



Jul
15
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Por Zobeida Brito

Lucas 11:33-36 «Nadie enciende una lámpara para luego ponerla en un lugar escondido o cubrirla con un cajón, sino para ponerla en una repisa, a fin de que los que entren tengan luz. Tus ojos son la lámpara de tu cuerpo. Si tu visión es clara, todo tu ser disfrutará de la luz; pero si está nublada, todo tu ser estará en la oscuridad. Asegúrate de que la luz que crees tener no sea oscuridad. Por tanto, si todo tu ser disfruta de la luz, sin que ninguna parte quede en la oscuridad, estarás completamente iluminado, como cuando una lámpara te alumbra con su luz.»

Mientras que una multitud lo rodeaba para escuchar su plática, El Señor Jesús usó esta ilustración para hacerse entender de los presentes. El ojo es el medio del cuerpo para recibir la luz. Si el ojo está sano, entonces uno puede recibir y usar plenamente la luz.

Pero si el ojo está dañado por algún padecimiento que obstaculiza la visión, entonces prevalece la oscuridad y uno no puede ver para caminar ni trabajar.De la misma manera, cuando el ojo espiritual de una persona se enfoca en el Señor, poniendo todo su interés, en hacer la voluntad de Dios, entonces la luz de su Palabra entra en su espíritu para producir bendiciones, frutos, y salvación.De la misma manera, cuando el ojo espiritual de una persona se enfoca en el Señor, poniendo todo su interés, en hacer la voluntad de Dios, entonces la luz de su Palabra entra en su espíritu para producir bendiciones, frutos, y salvación.Gálatas 5:22-23 dice: «En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad. Humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas.»

Mis amados hermanos y hermanas en Cristo nuestro Señor, es importante que cada creyente examine su vida para estar seguro de que sus ojos espirituales sean tan sanos que en realidad el evangelio pueda santificarlo y renovar su vida interior, y preguntarse si responde a la enseñanza o a la lectura de las Escrituras con un Espíritu que ama a Dios.

Y sino es así, entonces hay que ir de rodillas a los pies del Maestro y pedirle que el Espíritu Santo renueve su vida.

Que Dios los bendiga.

Hermana Zobeida Brito.

***Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia Nueva Versión Internacional***



Jul
02
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Por Zobeida Brito

«Te exaltaré mi Dios, oh Rey, y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre. 2Todos los días te bendeciré, y alabaré tu nombre eternamente y para siempre.

3Grande es el SEÑOR, y digno de ser alabado en gran manera; y su grandeza es inescrutable. 4Una generación alabará tus obras a otra generación, y anunciará tus hechos poderosos.

5En el glorioso esplendor de tu majestad, y en tus maravillosas obras meditaré. 6Los hombres hablarán del poder de tus hechos portentosos, y yo contaré tu grandeza.» (Salmo 145:1-6)

Me encanta como el salmista da comienzo a este hermoso salmo, exaltando y proclamando al Dios grande y Todopoderoso al que reconocía como su Señor y Rey.

El Rey David, seguramente meditando en todas las ocasiones en que Dios lo había librado de las manos de sus enemigos. El sabía que Dios tenía un  propósito para su vida,

Yo meditaba  en cada palabra, cada verso que salía de un corazón agradecido. El Salmo contiene (26 versos ) y en cada uno de ellos podemos ver su dependencia del Señor

Y proclama que de generación a generación celebrarán sus obras. Hasta nuestros días, y las que han de venir.

Siguiendo la lectura, el verso 8, «Clemente y compasivo es el SEÑOR, lento para la ira y grande en misericordia.» ¿Han  tenido Uds. Queridos Hermanos(as) lectores, del Consejo de la Palabra  de Dios, esta experiencia en sus vidas? Yo soy la primera en decir  que sí, Dios ha sido más que misericordioso conmigo y mi familia.

Hemos probado de su amor y de sus bondades, hemos experimentado el nuevo nacimiento, el vivir una vida bendecida, y seguridad en Jesucristo nuestro Salvador y Dios.

Dice el verso (9) «El SEÑOR es bueno para con todos, y su compasión, sobre todas sus obras.» Amen. Recuerde que Dios tiene un propósito para su vida.

Que Dios los bendiga,

Hna Zobeida Brito

*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia de las Américas.*



Por Zobeida Brito

«¡Cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos convivan en armonía! 2 Es como el buen aceite que, desde la cabeza, va descendiendo por la barba, por la barba de Aarón, hasta el borde de sus vestiduras. 3 Es como el rocío de Hermón que va descendiendo sobre los montes de Sión. Donde se da esta armonía, el Señor concede bendición y vida eterna.» (Salmo 133).

El salmista David estaba haciendo una invitación, un llamado de atención a las palabras de este Salmo hermoso que encierra una verdad que es una realidad.

“Mirad”, pon atención a la importancia de estas palabras. David había aprendido el secreto de adorar a Dios en el templo, y compartir con ellos en armonía. Si yo hago una pregunta a ustedes mis hermanos que leen Consejos de la Palabra: ¿Hay en tú corazón el sentir de congregarte, y junto a tus hermanos en armonía darle a Dios adoración, sacrificio de alabanza de un corazón agradecido?

En el evangelio de Juan capítulo 17, Jesús hace una oración al Padre por sus discípulos. En el verso 11, del mismo capítulo, hace referencia a la importancia de la unidad entre Sus hijos.

«Ya no voy a estar por más tiempo en el mundo, pero ellos están todavía en el mundo, y yo vuelvo a ti. Padre santo, protégelos con el poder de tu nombre, el nombre que me diste, para que sean uno, lo mismo que nosotros» (Juan 17:11).

Quizás estés pasando por un momento difícil en tu vida, y sientes que necesitas el apoyo de tus hermanos. Hoy, el Señor te hace esta invitación al igual que el salmista David. ¡Mirad cuan bueno y cuan deliciosos es habitar los hermanos juntos en armonía! Porque allí envía Jehová bendición y vida eterna.

Que Dios les bendiga.

Hermana Zobeida Brito.


**Toda referencia bíblica es tomada de la Biblia Nueva Versión Internacional**



Jun
10
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Por Zobeida Brito

Salmo 18:1-2

«¡Cuánto te amo, Señor, fuerza mía! 2 El Señor es mi roca, mi amparo, mi libertador; es mi Dios, el peñasco en que me refugio. Es mi escudo, el poder que me salva, ¡mi más alto escondite!»

Estas palabras salen de un corazón agradecido que ha experimentado el amor protector de Dios, quien lo había librado de las manos de sus enemigos. Trataremos algunos puntos de este Salmo.

¡Cuánto te amo, Señor, fuerza mía! En cuantas ocasiones de nuestros labios han salido éstas mismas palabras en situaciones difíciles, cuando nos hemos sentido insuficientes para salirnos de algo que sin la ayuda del Señor no habríamos podido resolver sin la fortaleza espiritual que nuestro Dios nos da en su gran amor. ¿Ha experimentado usted esto en su vida? Seguramente que diría que si.

El Señor es mi roca, mi amparo, mi libertador. Hermanos(as) ¿Cómo se siente Ud. al pensar que Dios lo libertó de la esclavitud del pecado? Ahora usted está parado en la roca que es Jesucristo, y que le brinda seguridad siendo ese castillo que es símbolo de seguridad.

Es mi Dios, el peñasco en que me refugio. Hay algo muy hermoso para el creyente, y es saber que cuando nos sentimos desfallecer o flaquear ante situaciones adversas, y le pedimos a Dios que nos ayude fortaleciendo nuestra fe, Él viene en nuestra ayuda fortaleciendo nuestras vidas.

Es mi escudo, el poder que me salva. Qué seguridad la del salmista, al expresar éstas con toda certidumbre y confianza, que contaba con el escudo protector de Dios, y que todo dardo del enemigo no podía pasar sobre ese escudo que el mismo Dios ponía sobre su vida.

¡Mi más alto escondite! Hermanos(as), quizá usted ha experimentada diversas situaciones en su vida, o está pasando en este momento por pruebas difíciles de soportar, y se siente desfallecer. Recuerde que Dios le brinda ese refugio donde usted encuentra seguridad y la ayuda para salirse victorioso(a) de todo tormento espiritual. ¡Cuánto te amo, Señor, fuerza mía!

Que Dios los bendiga.Hermana Zobeida Brito

**Toda referencia bíblica es tomada de la Biblia Nueva Versión Internacional**



Jun
04
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Por Zobeida Brito

(Salmo 150) «¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor! Alaben a Dios en su santuario, alábenlo en su poderoso firmamento. 2 Alábenlo por sus proezas, alábenlo por su inmensa grandeza.
3 Alábenlo con sonido de trompeta, alábenlo con el arpa y la lira. 4 Alábenlo con panderos y danzas, alábenlo con cuerdas y flautas. 5 Alábenlo con címbalos sonoros, alábenlo con címbalos resonantes. 6 ¡Que todo lo que respira alabe al Señor! ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor!»

La verdadera alabanza a Dios no se limita al santuario. Le podemos alabar cuando contemplamos la plenitud de su grandeza y su bondad. Cuando meditamos en todo lo que Él ha hecho en la creación y la redención, y en la transformación operada en nuestras vidas, al llegar al conocimiento del evangelio y vivir una vida abundante en Cristo. Veamos los siguientes puntos:

1. Una vida llena de amor y alegría. (Romanos 5:5) «Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado.»

2. Llevando nuestra fe. (Romanos 1:17) «De hecho, en el evangelio se revela la justicia que proviene de Dios, la cual es por fe de principio a fin, tal como está escrito: ‘El justo vivirá por la fe.’»

3. Amando el reino de Dios. (Mateo 6:33) «Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.»

4. Teniendo hambre espiritual por el reino de Dios y su justicia. (2 de Timoteo 4:8) «Por lo demás me espera la corona de justicia que el Señor, el juez justo, me otorgará en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que con amor hayan esperado su venida.»

Meditemos por un momento en estos versos de la Palabra de Dios que hemos leído. ¿No siente Usted, mi hermano y hermana, el deseo de rendirle una alabanza de gratitud a nuestro Dios, que tanto nos ama? ¡Aleluya!

Que Dios les bendiga.

Hermana Zobeida Brito.

 

**Toda referencia bíblica es tomada de la Biblia Nueva Versión Internacional**



Jun
03
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Por Zobeida Brito

 Primera parte.

 Lectura en Santiago 3:1-6

«Hermanos míos, no pretendan muchos de ustedes ser maestros, pues, como saben, seremos juzgados con más severidad.2 Todos fallamos mucho. Si alguien nunca falla en lo que dice, es una persona perfecta, capaz también de controlar todo su cuerpo.
3 Cuando ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, podemos controlar todo el animal.4 Fíjense también en los barcos. A pesar de ser tan grandes y de ser impulsados por fuertes vientos, se gobiernan por un pequeño timón a voluntad del piloto.5 Así también la lengua es un miembro muy pequeño del cuerpo, pero hace alarde de grandes hazañas. ¡Imagínense qué gran bosque se incendia con tan pequeña chispa!6 También la lengua es un fuego, un mundo de maldad. Siendo uno de nuestros órganos, contamina todo el cuerpo y, encendida por el infierno, prende a su vez fuego a todo el curso de la vida.»

Queridos Hermanos(as) lectores de la Palabra de Dios. La epístola de Santiago está llena de temas relacionados con la genuina vida cristiana. Está llena de exhortaciones y de consejos a seguir. El capítulo tres de la epístola, está dedicado al cuidado que debe tener el creyente en su hablar. Habla de la lengua como un miembro pequeño en nuestra boca que nos ayuda para comunicarnos con las demás personas y pronunciar palabras agradables, o palabras subidas de tono, desagradables al oído de otras personas, palabras ofensivas, palabras que después se quieren recoger, pero difícil de lograrlo.

El creyente que vive una vida profunda en Cristo, tiene dominio sobre su lengua con la ayuda del Espíritu Santo. Llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo.
Dios los bendiga.

Hermana Zobeida Brito

**Toda referencia bíblica es tomada de la Biblia Nueva Versión Internacional**

 



May
30
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Por Zobeida Brito

«Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense! 5 Que su amabilidad sea evidente a todos. El Señor está cerca.6 No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.» — Filipenses 4:4-7

En la Epístola del Apóstol Pablo a los Filipenses, encontramos que está llena de consejos necesarios para fortalecer la fe de aquella congregación de Filipo, y levantar su ánimo. Pablo recalca la importancia que tiene para el creyente el regocijarse en el Señor, y ser gentiles con los demás. No dijo con ciertas y determinadas personas.

Él da un consejo, verso 6- “Por nada estéis afanosos”, (o No se inquieten por nada, como dice la NVI). Estas palabras suenan como difíciles de asimilar, pero, si seguimos leyendo, la forma bíblica de combatir el afán en la vida del creyente es llevando todo aquello que intranquiliza y roba la paz, en oración y ruego, con acción de gracias sabiendo que Dios tiene provisión para arreglar situaciones por difíciles que sean las circunstancias.

El verso 7: Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús”.

Queridos Hermanos(as), muy pronto estaremos celebrando el día de Acción de Gracias. Una fecha muy señalada para esta gran nación en la que vivimos. Estoy segura de que todos estamos agradecidos al Señor por todos los beneficios recibidos.

Regocijémonos en el Señor y recibamos en nuestros corazones esa paz que solo Él nos puede dar.
Seamos agradecidos y, juntos con nuestras familias, asistamos al servicio de Acción de Gracias.

Que Dios los Bendiga,

Hermana Zobeida Brito

*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional.



May
23
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Por: Zobeida Brito

Santiago capítulo 3:13;17-18 Segunda parte.

«¿Quién es sabio y entendido entre ustedes? Que lo demuestre con su buena conducta, mediante obras hechas con la humildad que le da su sabiduría. 17 En cambio, la sabiduría que desciende del cielo es ante todo pura, y además pacífica, bondadosa, dócil, llena de compasión y de buenos frutos, imparcial y sincera.18 En fin, el fruto de la justicia se siembra en paz para los que hacen la paz.»

La Epístola de Santiago está saturada de buenos consejos, pero también de exhortaciones para el buen desarrollo de la vida del creyente, y su relación y comprensión para evitar roces y murmuración que llevan a contiendas, y hace una pregunta: ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros?

Él estaba hablando a creyentes que tenían conflictos muy serios en su convivir con los demás, Diciendo muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre.
A veces se hacen comentarios según llenos de propias afirmaciones que parecen correctas según la propia sabiduría de cada quien.

Por eso Santiago les llama la atención afirmando, que la verdadera sabiduría es la que viene de Dios cuando el creyente pide la guianza del Señor en oración con un corazón humilde dispuesto a mantener el vinculo de la paz, a causa de la tendencia a pecar con la lengua. Santiago exhorta a todo hombre a ser “pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse.

Santiago 1:19 «Mis queridos hermanos, tengan presente esto: Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse».

Que Dios nos ayude a ser humildes, llenos de buenos frutos como conviene a hombres y mujeres que han experimentado el nuevo nacimiento en sus vidas. Recordemos que el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz .

Que Dios los bendiga

Hermana Zobeida Brito.

 

**Toda referencia bíblica es tomada de la Biblia Nueva Versión Internacional**



May
18
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Por Zobeida Brito

Señor, Tú me Examinas (Segunda parte del Salmo 139.)

«7 ¿A dónde podría alejarme de tu Espíritu?
¿A dónde podría huir de tu presencia?
8 Si subiera al cielo,
Allí estás tú;
si tendiera mi lecho en el fondo del abismo,
también estás allí.
9 Si me elevara sobre las alas del alba,
o me estableciera en los extremos del mar,
10 aun allí tu mano me guiaría,
¡me sostendría tu mano derecha!
11 Y si dijera: «Que me oculten las tinieblas;
que la luz se haga noche en torno mío»,
12 ni las tinieblas serían oscuras para ti,
y aun la noche sería clara como el día.
¡Lo mismo son para ti las tinieblas que la luz!»

El Salmista sigue enumerando los atributos de Dios. Y afirma que no importa en el lugar adónde vaya el hombre, allí está Dios (Jeremias 23- 23-24) dice:

«23 ¿Soy acaso Dios sólo de cerca? ¿No soy Dios también de lejos? —afirma el Señor—.
24 ¿Podrá el hombre hallar un escondite donde yo no pueda encontrarlo? —afirma el Señor—. ¿Acaso no soy yo el que llena los cielos y la tierra? —afirma el Señor—.
No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra?»

Hermanos(as), es maravilloso saber que no importa la distancia ni la situación en que nos encontremos; el Señor, lo escudriña todo. ¿Qué se le puede ocultar? Muchas personas tratan de escapar y de esconderse de Dios viviendo vidas desordenadas. También los que un día sirvieron al Señor, y por algún motivo se fueron alejando poco a poco del redil y piensan que se pueden ocultar de Dios.

El Salmista afirma que no importa adónde vaya el hombre, allí está Dios.
Hechos 17-27-28 dice:

«Esto lo hizo Dios para que todos lo busquen y, aunque sea a tientas, lo encuentren. En verdad, él no está lejos de ninguno de nosotros,28 “puesto que en él vivimos, nos movemos y existimos” . Como algunos de sus propios poetas griegos han dicho: “De él somos descendientes.»

A usted querido lector, le invito a que medite en la Palabra de Dios. ¿A dónde me iré de tu Espíritu? Recordemos que los hijos de Dios nunca pueden alejarse del cuidado y dirección protectora del Señor.

Que Dios los Bendiga.

Hermana Zobeida Brito

 

**Toda referencia bíblica es tomada de la Biblia Nueva Versión Internacional**



May
15
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Por Zobeida Brito

Lectura: 2 Corintios 2:14-15

«Sin embargo, gracias a Dios que en Cristo siempre nos lleva triunfantes y, por medio de nosotros, esparce por todas partes la fragancia de su conocimiento.15 Porque para Dios nosotros somos el aroma de Cristo entre los que se salvan y entre los que se pierden.» 2 Corintios 2:14-15

El Apóstol Pablo hablando a los Hermanos De la iglesia de Corinto, les exhorta con mucha sabiduría y amor sobre la importancia del perdón entre los Hermanos, para no dar lugar a Satanás a tomar ventaja sobre el asunto del que estaban tratando. Después afirma que Dios nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús. Esas palabras nos deben dar seguridad. En ocasiones, hay situaciones adversas en la que el creyente piensa que no hay salida para su problema. Pero recordemos que en Cristo está la victoria. El apóstol Pablo presenta a los creyentes exhibidos por Dios ante el mundo como triunfo y trofeo de la gracia redentora de Cristo, y la vida redimida del creyente como una fragancia delante de Dios, y de los hombres. Hermanos(as) mediten en esta porción de la Palabra de Dios. Ese olor, esa fragancia, no se compra en ninguna perfumería en la tierra. Esta fragancia se obtiene a través del conocimiento del hijo de Dios, nuestro Señor Jesucristo. Impártela al que no tiene esperanza.

Que Dios los bendiga.

Hna. Zobeida Brito.

**Toda referencia bíblica es tomada de la Biblia Nueva Versión Internacional**